Caracas 19 de julio de 2019

Resolución del SAREN: SAREN-DG 00781 CJ-0230-CN00789

Se informa a la comunidad jurídica y al público en general que por Ordenes del Ministerio del Poder Popular para Relaciones Justicia y Paz, quedan sin efectos TODOS LOS PODERES OTORGADOS EN MATERIA DE VIAJES DE NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES...en función de ello no se podrán realizar más este tramite ante las notarias del país, quedando exclusivamente autorizados para su otorgamiento los Tribunales de Protección de Niños Niñas y Adolescentes y los Consejos de Protección de los diferentes municipios hasta nuevo aviso. Esta decisión fue tomada por consenso mayoritario de las mesas de trabajo emprendidas por los representantes del IDENNA, TSJ, CMDNNA, CPNNA, MP, y MPPRJP.

En la mismas se acordó dejar sin efectos los poderes otorgados hasta la fecha, más no aquellas autorizaciones de viajes otorgadas por ambos padres presentes en el país, haciendo incapie en que las mismas son intuito personae, por lo que no se podrán ya autorizar a terceros para su otorgamiento . El pronunciamiento se dio por medio de una comunicación interna, el día de hoy se encuentran llamados a reunión los diferentes notarios públicos para ser explicadas. Ahora bien las autorizaciones para viajes serán otorgadas según los "lineamientos sobre autorizaciones para viajar dentro o fuera del pais de los niños niñas y adolescentes"

Juditas Torrealba LOPNNAPor: Juditas Delany Torrealba Dugarte
PARTE I
INSTITUCIONES FAMILIARES, PATRIMONIAL Y OTRAS VINCULADAS
  Aunque han transcurrido aproximadamente 16 años desde la entrada en vigencia de la Ley Orgánica para la Protección del niño, niña y adolescente (LOPNNA) y 18 desde su publicación no es menos cierto que aun existe por parte de los abogados en ejercicio, juristas entre otros ciertas discrepancias sobre el manejo o rol que ocupa el derecho procesal de protección a la Infancia y la adolescencia en Venezuela; dado que algunas veces se observan abogados que en sus actuaciones solo quieren fundamentar sus argumentos haciendo uso de conceptos jurídicos indeterminados como el Interés Superior del niño; otros que sin lugar a dudas siguen equiparando al derecho procesal de protección al derecho procesal civil al estudiar este ultimo algunos temas relativos a las instituciones familiares pero olvidan que la rigidez y formalidad de la materia civil muchas veces se aparta del tratamiento que en el ámbito del Derecho Social se le otorga; es por ello que en el referido artículo se analizarán algunos aspectos que dan a este derecho procesal especial los visos y características para que el mismo sea estudiado con detenimiento y sobre todo instando a la necesidad de que la doctrina enriquezca aun más la temática que comparativamente con otras ramas se encuentra en una situación precaria en su desarrollo.

La respuesta es afirmativa. Las obligaciones de Manutención no solo recaen en cabeza de los padres y a favor de los hijos menores o los hijos mayores impedidos para trabajar por motivos de estudios, sino también a cargo de los hijos (con cierta capacidad económica), en favor de sus padres imposibilitados para sostenerse económicamente por sus propios medios, máximo cuando estos ya pertenecen a la tercera edad.

Estos padres, podrán, en consecuencia, exigir, conforme a las pautas del Código Civil Venezolano, de sus descendientes (los primeros llamados/obligados serán sus hijos), el suministro mensual de una pensión alimentaria para su sostenimiento integral. El tema es de interés para este Despacho Jurídico, pues en fechas recientes, tal vez dada la “situación país”, los hijos, generalmente, uno de varios hermanos, nos han consultado en el sentido que ellos solos, sin la contribución de los otros hijos (sus hermanos), son los que mantienen económicamente a sus padres. Lo anterior, a pesar que los otros hijos (sus hermanos), ostenta incluso mejores condiciones económicas que estos hijos responsables.

CONCEPTO DE ALIMENTOS/MANUTENCION: Jurídicamente alimentos comprende todo aquello que una persona tiene derecho a percibir de otra, por ley, sentencia o convenio, para atender a la subsistencia decorosa de una persona impedida de procurársela por sí misma. Consiste tal obligación en alimentos strictu sensu, vestido, salud, educación e instrucción profesional; bienes indispensables para el normal desarrollo de la vida psicofísica y espiritual del titular del derecho alimentario.

Sin pretender hacer de este artículo un tratado, de seguidas efectuaremos algunas consideraciones respecto a este tema tan interesante. Lo primero es que debemos partir del hecho que los solicitantes en adopción (futuros padres), según su nacionalidad y país de residencia, deben estar vinculados por el Convenio de la Haya. Caso contrario, les resultará imposible adoptar menores en Venezuela. El propio convenio, contiene la documentación, requisitos y/o evaluaciones a cumplir, por los solicitantes de la adopción, los cuales deben llenar a los fines de lograr con éxito la adopción deseada. Los solicitantes deberán acudir a la Autoridad encargada de la materia de Adopción en sus respectivos países, pues ante ellas, se someterán a los exámenes de rigor, así como ante ellas, deberán consignar los recaudos necesarios. Esta Autoridad, dependiendo del país, puede ser pública, privada, o mixta, (las evaluaciones serán entonces costeadas por el Estado o sufragadas particularmente).

Son constantes las consultas a este Despacho Jurídico, en las cuales, las damas, nos plantean, por un lado y con mucho orgullo, el haber mantenido a sus hijos sin ayuda del padre por largo tiempo, pero por otro lado, con mucha indignación, la indiferencia del padre en colaborar con quien es su menor hijo, más aun cuando, intempestivamente, aparece el padre con una reclamación por Régimen de Convivencia en su favor, (visitas al hijo), es allí cuando, sin realmente un interés oportunista-mercantilista, las madres sostienen la “injusticia” de los derechos recientes del padre, frente a sus deberes del pasado que ha incumplido.

Nace la muy frecuente inquietud: “¿Y quién me paga todo lo que he gastado con mucho esfuerzo en mi hijo?”, o “Ahora si se acuerda que tiene un hijo”. Pues bien, sin querer hacer una generalización, menos estigmatizar a los padres y por una solución en base al sentido común, cabe preguntarse ¿Bastará con cumplir en lo adelante con la Obligación Alimentaria? Lo cierto es que no existe una solución unívoca, menos un criterio jurisprudencial firme.